Tranquilo: las comidas navideñas también se pueden maridar con birra

Un experto nos detalla qué cerveza combina bien con las gambas, el asado o los turrones

Sabemos qué se come para Nochebuena y Navidad en cada comunidad autónoma, pero los platos, en esta época, comparten protagonismo con los vasos y las copas. Lo clásico, en España, es beber vino blanco con los pescados, vino tinto con las carnes y, para acabar, un brindis un cava. Pero hay quien prefiere la cerveza y, por supuesto, no hay por qué ceñirse a las referencias de siempre.

Luis G. Balcells, autor de Cerveza. La bebida de la felicidad (Planeta, 2014), reivindica el carácter social de esta bebida, pero además asegura (y lo dice por experiencia) que en función del estilo de elaboración, las hay que son ideales para empezar a comer o para acompañar los turrones. Con lo único que no se atreve es con la sopa. Quizá porque la cerveza, en el fondo, ya es una sopa en sí misma.

Como consejo general, de todas formas, recomienda ir de menos a más tanto en grado alcohólico como en temperatura: “Con las grandes cervezas, si te las tomas muy frías, no percibirás los aromas y los matices”. Y ante cualquier duda, nada mejor que el ensayo-error (previo paso por una tienda especializada).

Aperitivos

“La cerveza lámbica se elabora con levadura salvaje y eso hace que parezca un lambrusco o un cava”, cuenta Balcells. Si además la sirves en copa de cava, nadie se imaginará que es una cerveza. Dos de la más conocidas son la Timmermans y la Mort Subite, que además se encuentra en muchos supermercados.

Marisco

Nada potencia tanto el sabor de unas gambas o unos mejillones como una cerveza lager que, aunque mucha gente no lo sepa, es el estilo que (casi) monopoliza la oferta de las grandes marcas españolas. “Hay que recurrir a las de siempre: una Heineken, una Carlsberg, una Mahou, una Estrella Damm o, si te apetece, alguna un poco más premium, pero siempre rubia”, explica Balcells.

Jamón

El jamón también combina bien con las cervezas tipo lager, pero al tratarse de un producto salado, conviene elegir las que tengan más cuerpo o las más amargas. “Ahí te puedes meter con una Estrella Galicia, una Cruzcampo o una San Miguel. Y si te quiere poner fino, quizás la Pilsner Urquell checa o alguna artesana”.

Pescado al horno

Si el plato principal es un besugo o una lubina, por ejemplo, lo ideal es maridar con una cerveza de trigo blanche, tipo belga. La más conocida en España quizá sea la Inedit, creada por Ferran Adrià para Damm, pero también podría ser una Paulaner.

Carne asada

Para Navidad, en países de gran tradición cervecera, como Bélgica o Alemania, los monjes cogían sus mejores cervezas y les añadían azúcar para incrementar el grado alcohólico. “Eso es la típica cerveza de Navidad”, cuenta Balcells. Una costumbre a la que también se han sumado marcas como Damm, Cruzcampo o Moritz, que en esta época sacan al mercado su cerveza especial de Navidad. Cualquier de ellas servirá para potenciar los sabores del plato de carne.

Dulces navideños

“El turrón de almendra te pega con una cerveza tostada con dos o tres maltas”, dice Balcells. Cervezas de abadía como la Dubbel, una Paulaner Salvator o refencias tan conocidas como Amstel Oro, Cruzcampo Gran Reserva o la Voll-Damm. Para los amantes de los sabores intensos, ¡incluso una Guinness!

Carlos G. Cano

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