MasterChef, un programa perseguido por la sombra del tongo

El jurado tampoco se ha librado este año de las acusaciones de favoritismo. ¿Ha beneficiado a Miri su relación con Jorge?

TVE emite esta noche la final de MasterChef 2017, en la que Nathan, Jorge, Edurne, Elena y Miri pugnarán por hacerse con el delantal ganador. El concurso culinario, uno de los programas de más éxito de la cadena pública, no ha quedado este año libre de polémicas, ninguna novedad si echamos la vista atrás y recordamos otras entregas, como la emitida el pasado año y en la que Jordi Cruz ya fue acusado de tongo por su constante «tonteo» con una de las concursantes.

Parece que las acusaciones en este sentido son una constante en el programa de TVE. Son pocas, de hecho, las ediciones de MasterChef que han logrado librarse de la sombra del tongo algo, por otra parte, casi inevitable puesto que la permanencia de los concursantes en el programa depende de la decisión de un jurado y no de los votos de la audiencia, como sí sucede en formatos similares.

Este año ha sido la relación entre los concursantes Miri y Jorge, un pseudo noviazgo con tintes adolescentes, la que ha puesto al jurado en el punto de mira por su presunto favoritismo para con la bloguera gastronómica. Es un hecho que el idilio entre los jóvenes vende de cara a la audiencia algo que, en opinión de un amplio sector del público, ha favorecido a Miri frente a otros rivales. De hecho, han sido varios los concursantes que no han dudado a la hora de hacer visible su descontento por el presunto favoritismo algo ante lo que el jurado también se ha manifestado: «Si estáis insinuando que tenemos trato de favor con alguien… Al próximo que pille me lo como» dijo Jordi Cruz en respuesta a las acusaciones.

Jordi Cruz y los becarios

También las polémicas declaraciones de Jordi Cruz sobre los becarios que trabajan en su restaurante han salpicado la presente edición de MasterChef. El chef no dudó en explicar que le parecía «increíble que algunos llamen ‘esclavos’ a estudiantes con convenio que deciden formarse en mi cocina. No me insultáis a mi…».

Acto seguido, el también jurado de MasterChef aseguraba que «trabajar en un restaurante de alta cocina es un privilegio; aprendes de los mejores en un ambiente real, no te está costando un duro y te dan alojamiento y comida». Las palabras del reputado cocinero indignaron a gran parte de la audiencia y hubo, incluso, quien quiso iniciar un boicot al programa algo que, por suerte para la cadena, no llegó a materializarse.

El comentario machista

Otro de los momentos más tensos del programa llegó cuando José Luis, uno de los concursantes, intentó defenderse de las críticas a su plato de la manera más desafortunada posible. «Será que me va a bajar la regla», espetó ante los chefs para asegurar que no había tenido un buen día ante los fogones.

Las reacciones no se hicieron esperar. Las concursantes comentaban el desliz de su compañero mientras Samantha Vallejo-Nágera, además de mostrar su malestar por el comentario del aspirante, aseguró que «hay que cocinar siempre bien, independientemente del momento del mes»

Broma pesada de Pepe

El primer día de concurso, Odkhuu, concursante nacido en Mongolia y residente en Barcelona, aseguró durante su presentación que «para los humanos hay dos cosas importantes: la comida, y vestir». Tras su breve discurso, el cocinero Pepe Rodríguez, miembro del jurado, no dudó en preguntar a Odkhuu sobre si «hay muchos mongoles en Barcelona», tras lo que el joven aseguró que tan solo conocía a «dos o tres». Como no podía ser de otra forma, el cocinero se llevó la bronca de Twitter tras sus controvertidas palabras.

www.abc.es/play/television/noticias/abci-final-masterchef-2017-masterchef-programa-perseguido-sombra-tongo-201706281

También te podría gustar...

Deja un comentario