Mahón-Menorca, la indiscutible calidad de un queso gourmet

El proceso de elaboración se ha mantenido invariablemente durante mucho tiempo en todas las fincas menorquinas

Circunstancialmente, me encontré un buen día en el camino con el Queso de Mahón-Menorca y me cautivó. No recuerdo en qué lugar y cuando fue, pero sí conservo inalterablemente la memoria de su perfil organoléptico, su olor, forma, color y sabor, inconfundibles. Desde entonces no pierdo su punto referencial y procuro que siempre forme parte de mi habitual tabla de quesos que preside la mesa cotidiana de la familia.

Detrás del Queso Mahón-Menorca (www.quesomahonmenorca.com) hay una larguísima historia, que pocas otras denominaciones queseras del mundo pueden lucir. Ésta, se pierde en la noche de los tiempos. Los productores saben con creces su profesión. La heredan de padres a hijos inalterablemente y siempre con el punto de mira enfocado en mejorar la calidad del producto final.

Degustar una pieza de este elaborado es la garantía de calidad, sin fluctuaciones, sin alteraciones, mantenido siempre un nivel altísimo de fidelidad con la marca que distingue a la denominación de origen. Los quesos menorquines es un canto a la calidad, a la labor de un colectivo de productores artesanos de la isla de Menorca entregados a la noble labor de producir uno de los emblemas españoles artesanos más reconocidos internacionalmente.

La historia

La historia del queso en la isla, se remonta muchos siglos atrás; incluso en la prehistoria, según sugieren restos de cerámica de utensilios empleados para su elaboración, datados en el año 2000 a.C. Existe documentación escrita del siglo V d.C. que hace referencia al consumo de queso en la Isla y documentos árabes del año 1000 que destacan las excelencias del queso de Menorca.

Su comercio exterior era ya importante en el siglo XIII; pero fue durante el periodo de dominación británica, cuando se produjo un impulso considerable y el origen de su nombre Mahón, el del puerto de expedición del producto. En 1985 obtiene la Denominación de Origen, constituyéndose, seguidamente, su Consejo Regulador. Posteriormente, en 1998 se amplió el nombre protegido, siendo desde entonces Mahón-Menorca.

El proceso de elaboración del queso (formatjat), se ha mantenido invariable durante mucho tiempo en todas las fincas menorquinas (llocs), donde se hace siguiendo prácticas muy antiguas. En su conjunto viene determinado por una serie de operaciones que se han transmitido de padres a hijos, y su correcta aplicación define y origina el autentico Queso Mahón-Menorca, aunque hace unos años se incorporaron algunas modificaciones aconsejadas por los avances tecnológicos. La maduración del queso se realiza en las cavas de maduración, donde recibe el tratamiento de corteza tradicional, consistente en una serie de volteos y untada de aceite con o sin pimentón.

El característico paisaje del campo menorquín

Referirnos al queso Mahón-Menorca es tratar de una parte de la cultura y costumbres de la isla menorquina y ha sido y es un elemento clave para el mantenimiento de su actual fisonomía. La explotación ganadera llevada a cabo en las fincas unifamiliares, el terreno dividido en parcelas por multitud de paredes de piedra seca para que el ganado pueda pastar en libertad, conforma el característico paisaje del campo menorquín y han permitido mantener el equilibrio ecológico, que ha hecho posible la declaración por la UNESCO de Menorca como Reserva de la Biosfera.

www.quesomahonmenorca.com/

You may also like...

Deja un comentario