La India ¡Estoy en otro mundo!

Cuando llegué por primera vez en el aeropuerto internacional de Nueva Delhi, de esto hace 6 años, exclamé: ¡Estoy en otro mundo! Esta fue mi impresión al ver a algunos de los miembros de los guerreros silk, con sus indomesticadas e incontroladas cabelleras, peinarse con un peine, utensilio que éstos siempre acostumbran llevar consigo, su descomunal melena que llegan a producir a lo largo de toda su vida sin cortársela.

Realmente, después de estos 6 viajes, estoy seguro que la India es otro mundo. Ni mejor ni peor, ni más bonito ni menos vistoso; es diferente. En una ocasión, he tenido la oportunidad de conocer el Estado del Rajastán, con la ancestral cultura de la monarquía de los maharajaes y sus impresionantes palacios, que algunos de ellos son, hoy en día, hoteles con encanto dotados de suites que en su época fueron las viviendas de las reinas, lo que viene a decir lo mismo que eran las casas de las mujeres del maharajá.

Decir, que si el norte de la India es una zona semidesertica, el sur (Kerala) luce una exuberante vegetación, con campos, que más que campos, son laberínticas plantaciones de té que dan al paisaje una plástica inimitable. Se vislumbran, desde la distancia, las calles de estas plantaciones salpicadas de mujeres con un cesto que lo depositan en las espaldas, sujetadas en la frente mediante unas resistentes tiras de nylón. Llegan a trabajar durante 9 horas al día, a temperatura de 35º, percibiendo por ello tan sólo 200 rúpias (3 euros) por jornada.

Kerala es el anhelo que debía tener el descubridor Cristóbal Colón cuando proyectó su primera expedición en 1492. Estoy seguro que no buscaba las Américas, sino las Indias. Él había oído hablar de un lugar del mundo muy rico es especias, que por aquéllos años era la mejor y más apreciada moneda de pago que existía internacionalmente. Es obvio decir, que estas eran y son, actualmente, un vergel y una fuente generadora de divisas. El café, es otro baluarte importante de la economía.

Sin duda, la India es una de las economías que más rápidamente están creciendo en los últimos años a nivel mundial, en una media del 7%-8%. Ahí está la industria de Bollywood, un fenómeno cultural que ha traspasado fronteras. La de los coches eléctricos, la de la informática y la del turismo. Kerala es el futuro de la India.

En el sector turístico, cuenta con infinidad de iconos que le sitúan como un destino con grandes perspectivas. Los safaris para ver elefantes salvajes, los espectaculares templos, las representaciones de la danza del kathakali, la especiada gastronomía, el paisaje cambiante y el festival del pooram de Thissur, donde durante 36 horas, los ciudadanos del lugar visten una vez al año a los elefantes con ostentosos trajes zurcidos con oro, brillantes y joyas, y desfilando por sus calles al son de las tamboreadas, son de obligada visita ¡Espectacular!

Enric Ribera Gabandé
Foto: Pilar Rius

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