¡El Champagne no nació en la Champaña!

El vino espumoso más conocido a nivel mundial es, sin discusión, el Champagne. El dorado líquido, fruto de una doble fermentación, se elabora en la región homónima francesa a través del método champenoise, sistema elaborador que consiste en una primera fermentación del vino base y una segunda, que se lleva a cabo mediante la incorporación de levaduras de laboratorio al vino que se desea que se convierta en espumoso. Con este método elaborador se logra uno de los productos vínicos más elegantes del mundo, al que han contribuido a hacerlo más popular algunas de las más celebres películas del séptimo arte.

Pretty Woman, Titanic, Ocean’s 12, Nine o Up in the Air, son algunas de las que han dado más relieve al Champagne que se obtiene básicamente con tres variedades de uva, el Pinot Noir, Pinot Meunier y Chardonnay. Las dos primeras corresponden a uva tinta, y la tercera, es blanca. ¡Mucho le debe el Champagne al cine y a las estrellas de Holywood!

No obstante entorno al origen de este vino, debemos hacernos una pregunta, ¿dónde nace el Champagne? …¡¡¡En la Champaña!!!, seguro. No existe duda en el tema. Si no que se lo pregunten a la ciudadanía de esta región francesa. No queda ninguna duda. Dice ésta, al igual que todos los elaboradores habidos y por haber de este territorio, que el monje benedictino Dom Pierre Pérignon
lo descubrió casualmente en la abadía de Hautvilliers, lugar religioso situado muy cerca de Épernay.

Hasta aquí todo parece normal. Nada que objetar al nacimiento del Champagne. Pero ¡atención! Y sí esta pregunta la hacemos a algunos elaboradores de vino espumante del sur de Francia, en la zona de la Blanquette de Limoux, en la región del Languedoc Rossillon, que revindican su descubrimiento, ¿qué dicen? ¿La respuesta también es la misma? Estoy seguro que reaccionan poniendo el grito en el cielo…Dicen. “No…!!! De ninguna manera. El vino espumoso del Champagne nació aquí en la zona del sur, no en la del norte, ya que siempre el sur había sido en nuestro país tradicionalmente menos valorado por las zonas norteñas”.

Señalan algunos de sus vinateros que “un tal Dom Pérignon vivió en el Aude y que el tema que se desprendieran de forma natural los corchos de algunas botellas de vino depositadas en la bodega de la abadía de Hautvilliers no fue allí, si no en la abadía benedictina de Saint-Hilaire (Languedoc Rossillon), donde más tarde la “patente” la hicieron suya las clases pudientes de la zona de Raims y sus alrededores, y que después la exportaron hacia una región de marcada tradición productiva de vinos tranquilos (Champaña)”. Esto sucedía sobre el año 1531 (?).

Una vez asentado el dorado líquido en tierras del noreste de Francia en 1670, Dom Pérignon, en su verídica abadía de Hautvillers, introdujo varios cambios en el método de elaboración, como la selección de la uva, la utilización del corcho cónico sujetado con una grapa de metal y también el empleo de botellas de vidrio más grueso.

¡¡¡Santé!!! (Salud)

Enric Ribera Gabandé

www.rutasviajeras.com

www.lacuinadecatalunya.com

www.rutasviajeras.com

 

También te podría gustar...

Deja un comentario