Apfestrudel, el postre preferido de la emperatriz Sissí

Las casas reales europeas siempre se han caracterizado por los sabores dulces, golosos y pasteleros, en su cotidiana alimentación. Desde las primeras monarquías y hasta la actualidad, no hay un palacio que no cuente con reconocidos pasteleros. Reyes, príncipes y princesas han sido siempre, a pesar de lo poco recomendado que resulta el degustar en exceso estos manjares reposteros, unos grandes sibaritas de las artes que se elaboran en los obradores, especialmente el chocolate, a poder ser lo más puro posible, con cacao mezclado con poca fécula.

En los palacios del Imperio Austro húngaro de Hofburg y Schonbrun de Francisco José y Elisabeth Amalie Eugenie Herzogin in Bayern Sissí, se acostumbraba a elaborar un postre muy típico de la cocina austriaca y del sur de Alemania: el Apfelstrudel, también conocido como strudel, cuyos orígenes se pueden situar en antiguas formulas pasteleras de las repostería turca, bizantina o armenia.

Algunos estudiosos hilan más fino y sitúan las raíces del nacimiento del apfelstrudel en la cultura árabe y en la armenia de Baklava. La fórmula de preparación, posiblemente, tiene su partida en los soldados jenízaros del Imperio Otomano, que después de la conquista de Bizancio, en el año 1453 sobre los Balcanes, partieron hacia Viena.

Con la llegada de éste a la capital austriaca, los vieneses desarrollaron y refinaron el postre, popularizando más tarde en los diferentes feudos del antiguo Imperio Austro húngaro. Incluso, el apfelstrudel, en la Antigüedad, se conoce, que llegó a ser un alimento de subsistencia para los pobres.

¿Cuáles son los ingredientes que intervienen en el apfelstrudel? El principal es la manzana (compota). También están presentes el azúcar, la canela, las pasas y el pan rallado. Algunas veces, el ron, las nueces, los piñones y las almendras tienen protagonismo en su preparación, dándole una cierta matización en sabor. Con todos estos ingredientes amasados se rellena un hojaldre y se cocina al horno.

El secreto del éxito del apfelstrudel consiste, según los expertos, en qué la pasta de hojaldre sea lo más delgada posible a la vez que elástica. Los maestros pasteleros vieneses y alemanes aseguran que para que la pasta esté en su punto justo, debería poder leerse un periódico durante la elaboración de ésta. Es, también, muy importante escoger el momento en que las manzanas tengan el grado de aroma y textura ideal, agradable y con una cierta acidez.

El apfelstrudel, postre preferido de los emperadores Francisco José y Sissí, se sirve espolvoreado con un poco de azúcar glas y acompañado con una crema caliente aromatizada con vainilla. Esta crema se acostumbra presentar aparte en recipientes de porcelana y, muchas veces, con un helado de vainilla.

También te podría gustar...

Deja un comentario